Endodoncia
Tratamiento de conductos para conservar dientes afectados por caries profunda, infección, trauma o dolor persistente.
La endodoncia limpia y sella el interior del diente cuando la pulpa está inflamada o infectada. Permite aliviar síntomas y evitar la pérdida de una pieza que aún puede mantenerse en boca.
Agendar valoraciónTratar el origen del dolor
Se realiza un diagnóstico clínico y radiográfico para identificar la causa del dolor o infección y confirmar si el diente puede conservarse.
Después del tratamiento de conductos, normalmente se requiere una restauración definitiva que selle y proteja el diente frente a fracturas o filtraciones.
Diagnóstico
Pruebas clínicas y radiografía para valorar pulpa, raíz y tejidos alrededor del diente.
Limpieza y sellado
Desinfección de los conductos y sellado interno para controlar la infección.
Restauración
Reconstrucción del diente para recuperar protección, función y estética.
Casos de endodoncia
Espacio listo para carrusel con radiografías clínicas, evolución y restauración final.
Conservar un diente cambia el pronóstico
Una valoración oportuna ayuda a decidir si la endodoncia es viable antes de que el daño avance.